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lunes, 4 de marzo de 2013



Bases fisiológicas y anatómicas del Sistema Nervioso

El ser humano, al igual que los demás seres vivos, funciona como una unidad que está en equilibrio con sus partes internas y también con el medio ambiente que lo rodea.

Para esto es necesario que todas las funciones que realiza el cuerpo humano estén perfectamente coordinadas. Existen dos tipos de coordinación:
Coordinación química: Se efectúa mediante la producción, en determinadas zonas del organismo, de sustancias llamadas hormonas que son transportadas por la sangre, y que actúan sobre diversas estructuras del cuerpo provocando una respuesta. Esta coordinación es la que realiza el sistema hormonal endocrino.
Coordinación nerviosa: Es llevada a cabo por células específicas llamadas neurona, que son capaces de transmitir en forma de impulso eléctrico (potencial de acción) la información recogida del propio cuerpo y del medio externo. Las neuronas forman una red distribuida por todo el organismo, a través de la cual la información viaja de forma rápida y precisa. De esta coordinación es responsable el sistema nervioso. Ambos sistemas, el hormonal y el nervioso, están íntimamente relacionados.


El sistema nervioso está compuesto por diferentes estructuras, cuyas funciones son distintas aunque íntimamente relacionadas entre sí.
El sistema nervioso central recibe información sobre el medio interno y el ambiente exterior a través del sistema nervioso periférico, y envía a través del mismo los mensajes elaborados para que se efectúen las modificaciones necesarias. Por su parte, el sistema nervioso vegetativo controla, de forma inconsciente y automática la regulación del medio interno.
                                                                                   
 Sistema Nervioso





El tejido nervioso está formado por numerosas células especializadas, las neuronas, las cuales están completamente relacionadas entre sí. Gracias a la diversidad de interconexiones neuronales, el sistema nervioso consigue una inmensa variedad de respuestas.

Funciones del Sistema Nervioso
Captación de información del exterior del organismo y del interior del mismo mediante receptores.
Transmisión, análisis e integración de esta información.

Sistema Nervioso Central
El sistema nervioso consta de tres partes, el sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y el sistema nervioso neurovegetativo.
El sistema nervioso central está constituido por los centros nerviosos que se encuentran en el encéfalo y por la medula espinal. Todas estas estructuras están protegidas por una envoltura de tipo membranoso, las meninges y otra de tipo óseo, formada por el cráneo y la columna vertebral, respectivamente.
Existen tres meninges; la más interna está en contacto con los centros nerviosos. Entre ellas se encuentran un líquido claro con función amortiguadora y nutritiva, llamado líquido cefalorraquídeo.


Encéfalo:
Engloba tres estructuras: cerebro, cerebelo y tronco cerebral o encefálico. La parte externa del cerebro y el cerebelo está constituida por neuronas sin mielina, lo que le da una coloración grisácea, mientras que su interior es blanco debido a que las neuronas están mielinizadas; en el tronco cerebral ocurre lo contrario.

Cerebro: En el podemos diferenciar una parte externa denominada corteza cerebral (sustancia gris) y una parte interna (sustancia blanca).
La corteza cerebral coordina todas las funciones del organismo. La corteza recibe los impulsos captados por los órganos sensoriales, los correlaciona y los transforma en impulsos que se dirigen a las glándulas o los músculos.
Además, almacena la información que no induce una respuesta motora, para utilizarla posteriormente. Por ello, el individuo puede modificar su conducta según la experiencia pasada y elaborar conceptos a partir de esa información almacenada.
La corteza es, pues, el centro de la sensibilidad consciente, y también el de la inteligencia, la voluntad y la memoria.
Cuando, por cualquier causa, los centros motores de un hemisferio cerebral se lesionan, queda paralizada la mitad del cuerpo opuesta al lado lesionado. Esta parálisis se denomina hemiplejia.
Por debajo de la corteza cerebral esta la sustancia blanca, donde se localizan las fibras nerviosas de tres tipos de vías distintas:
Vías ascendentes o sensitivas: conducen las sensaciones hasta la corteza cerebral.
Vías descendentes o motrices: conducen las órdenes desde la corteza hacia los órganos ejecutores.
Fascículos de asociación: relacionan las distintas áreas de la corteza.

Cerebelo: La mayoría de sus funciones están relacionadas con la regulación del tono muscular. Colabora, por tanto, en la regulación de la postura corporal en reposo y también durante la marcha (equilibrio). Conjuntamente con la corteza cerebral, coordina la actividad muscular. Gracias al cerebelo somos capaces de realizar movimientos precisos y con la rapidez necesaria.
Tronco cerebral: está compuesto por el bulbo raquídeo, la protuberancia y los péndulos cerebrales. En el tronco cerebral se hallan los centros de los reflejos vitales (actividad cardiaca, circulatoria, respiratoria, etc.) Por ello, las lesiones en la base del cráneo, pueden ser mortales. También se hallan otros centros reflejos no vitales: tos, vomito, hipo, deglución, etc.
Medula espinal:
Es un cordón nervioso protegido por la columna vertebral. La sustancia blanca es externa y la gris es interna.
Las funciones de la medula son elaborar los reflejos medulares y servir como órgano conductor de la información nerviosa.
Reflejos modulares: son el mecanismo más simple de funcionamiento del sistema nervioso. Consisten en una respuesta automática (involuntaria) y estereotipada frente a un estímulo. El conjunto de neuronas que intervienen en la elaboración de este reflejo recibe el nombre de arco reflejo y está formado por una neurona sensitiva, otra de asociación y una motora.
Los actos reflejos pueden ser innatos, cuando se hallan presentes al nacer, o condicionados, cuando se aprenden con la experiencia. En los actos reflejos condicionados, en un principio, interviene la corteza cerebral, pero más adelante se vuelven involuntarios.
Función conductora de la medula: la medula conduce los impulsos sensitivos procedentes de los órganos receptores periféricos hacia el cerebro; y los impulsos motores elaborados en el encéfalo, hacia los órganos efectores (músculos y glándulas). Es, pues, un conductor mixto (sensitivo y motor) y complejo.
Los fascículos ascendentes o sensitivos pueden dirigirse al cerebro directamente, o bien conectar con el cerebelo. La sensibilidad procede de los músculos, los tendones y las articulaciones, así como las sensaciones táctiles, térmicas y dolorosas de la piel.
Los fascículos descendentes o motores constituyen la vía de la movilidad voluntaria.
Así, algunos actos voluntarios actúan como un reflejo, pero son integrados por la corteza cerebral. La diferencia reside en la intercalación de una via nerviosa ascendente que lleva los impulsos nerviosos desde los receptores hasta la corteza; y otra, descendente, que enlaza con la vía motora que sale por los nervios raquídeos.



Sistema nervioso periférico y neurovegetativo
Sistema nervioso periférico
De los centros nerviosos, encéfalo y medula, parten nervios que ponen en contacto dichas estructuras con  los demás órganos del cuerpo humano.
Los nervios son cordones formados por el conjunto de los axones de las neuronas cuyos cuerpos se localizan, según el tipo de impulso que transmiten, en la sustancia gris de los órganos centrales, en ganglios situados fuera de los órganos centrales o bien en los núcleos sensoriales.
Según la naturaleza de estos axones, el nervio puede ser sensitivo, motor o mixto (sensitivo y motor).
Los nervios que parten del encéfalo se llaman nervios craneales. Existen doce pares y cada uno de ellos tiene asignado un número romano.
Los nervios que parten de la medula espinal se llaman nervios raquídeos. De la medula parten 31 o 32 pares de raíces nerviosas, que originan los nervios periféricos. Cada uno de los nervios raquídeos tiene dos raíces que se ponen en contacto con la medula, y la raíz motora o anterior sale de las astas anteriores. La raíz posterior presenta un abultamiento (ganglio raquídeo).
El primer par de nervios raquídeos sale a nivel del cuello (región cervical), entre la base del cráneo (hueso occipital) y la primera vértebra cervical. El segundo lo hace entre la 1ª. Y la 2ª. Vértebras cervicales, y así sucesivamente.
Esta disposición se cumple a nivel de la espalda (región dorsal), hasta la 2ª vértebra lumbar, pues este punto es el extremo inferior de la medula. Los demás nervios raquídeos (lumbares, sacros y coxígeos) descienden por el canal vertebral de la columna, formando un haz llamado “cola de caballo”, hasta encontrar sus respectivos orificios de salida entre una vértebra y otra. Los nervios raquídeos, una vez fuera de la columna vertebral, se ramifican para inervar los músculos voluntarios (fibra estriada) y recoger las sensaciones periféricas.

Sistema Neurovegetativo
Es el sistema nervioso encargado principalmente del control del tejido muscular liso que se encuentra en la mayoría de las vísceras corporales, el musculo cardiaco y las glándulas.
Es un sistema que no se halla bajo el control de la voluntad. De ahí que reciba otras denominaciones, como las de sistema nervioso autónomo e involuntario.
El sistema nervioso autónomo funciona mediante arcos reflejos, que tienen la peculiaridad de estar formados solo por neuronas efectoras.
La primera neurona tiene su cuerpo en el sistema nervioso central (encéfalo y medula) y se denomina neurona pre ganglionar. Esta neurona hace sinapsis con una segunda (neurona pre ganglionar), localizada en un ganglio periférico y que termina en la víscera correspondiente.
Cada órgano o víscera inervado por el sistema nervioso neurovegetativo recibe una inervación doble y antagónica, procedente del sistema simpático y del sistema parasimpático (los dos sistemas de que consta el sistema nervioso neurovegetativo).
Sistema simpático
Las neuronas ganglionares se localizan a lo largo de la sustancia gris lateral de la medula. Consta de 23 pares de ganglios situados a ambos lados de la medula, desde la región cervical hasta el abdomen. Los efectos generales del sistema simpático son: aceleración del ritmo cardiaco; contracción de las arterias y aumento de la presión arterial; dilatación de los bronquios, la pupila y la vejiga; reducción de la actividad del tubo digestivo; aumento del catabolismo y de la concentración de glucosa en la sangre.
Sistema parasimpático
Sus neuronas pre ganglionares se localizan en el encéfalo y la región pélvica de la medula. Los ganglios parasimpáticos se encuentran en el mismo órgano inervado o muy cerca de él.
Las funciones de este sistema, en general, son antagónicas de las del sistema simpático. La estimulación general del parasimpático favorece las funciones vegetativas (salivación, vaciamiento del intestino y la vejiga…).
Los sistemas parasimpático y simpático actúan normalmente de una manera recíproca equilibrada. La actividad de un órgano en un momento determinado es el resultado de las dos influencias opuestas.



Bibliografía
Enciclopedia Santillana
Google Imagenes 
Tripod 
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